La hora de la comida no debe ser una guerra entre padres e hijos, ni un castigo o premio, sino que debe convertirse en una rutina en la que todos estemos de acuerdo y felices. La comida debe tener su lugar, su hora, y su control.
Algunos estudios demuestran que, ya sea por obsesión o por ignorancia de los padres, los niños comen más cantidad de la que deberían. Además, suelen comer más grasas, azúcares, alimentos precocinados y bollos, que verduras, legumbres, frutas o pescados, que es lo que más deberían comer.
Pero de vez en cuando sí que se puede dar una alegría a los más pequeños de la casa y compartir un rato en la cocina. Preparar una comida o un postre con nuestros hijos es una experiencia bonita y satisfactoria, que, además, divertirá a los niños y hará que se sientan útiles.
Hoy os proponemos una receta fácil y rápida, que sorprenderá a los tuyos y hará que paséis una tarde de lo más divertida. Se trata de unas galletas muy buenas, que pueden ser una alternativa para la merienda, el desayuno, el postre, el patio de colegio, e incluso para una fiesta de cumpleaños.
Los ingredientes son:
- 2 tazas de harina de trigo
- 1 huevo
- 60 gramos de mantequilla
- ½ taza de azúcar moreno
- ½ taza de azúcar blanco
- 1 cucharadita de sal
- ½ sobre de levadura
- 1 cucharada de esencia de vainilla
- 1 taza de lacasitos o M&M
La preparación es sencilla. Para empezar, tienes que batir en un bol los dos azúcares con la mantequilla. La mezcla debe quedar perfectamente integrada y con una consistencia esponjosa. Añadir el huevo y volver a batir.
Cuando esté todo muy bien mezclado, debes añadir la harina, la sal, la levadura, la esencia de vainilla y, con la ayuda de una cuchara de madera, mezclar todo hasta que quede uniforme.
Cuando la mezcla se pueda coger con las manos, ya puedes dar forma a las galletas. Primero se hace una bolita y luego la aplastas. Deja que tus hijos participen en esta parte.
Después hay que poner las galletas en una fuente untada con mantequilla y harina (para evitar que se peguen), e ir incrustando los lacasitos en cada una de las galletas. Esto también lo pueden hacer los más pequeños. Les gustará.
Por último, debes cocer las galletas en el horno (precalentado a 180ºC) unos 15 minutos. Cuando los bordes estén tostados, puedes retirarlas del horno y dejarlas enfriar.
¡Y a disfrutar todos juntos de nuestras galletas divertidas!