Cuidarnos y sentirnos bien debe ser el pan de cada día y no sólo cuando se acerca el verano. Vernos bien y sentirnos cómodos ayudará a que nos gustemos más y, en consecuencia, a que seamos más felices. Además, cuando estemos a las puertas del verano no tendremos que hacer el “sprint” que hace la mayoría de la gente en la llamada “operación bikini” para conseguir la figura deseada.
Para tener una figura estilizada tenemos que atacar los puntos débiles de nuestra anatomía desde dos frentes: quemar y endurecer. Para quemar las grasas, lo más eficaz es hacer ejercicio aeróbico durante al menos 20 minutos y tres veces por semana como mínimo, ya que es a partir de este tiempo cuando el cuerpo empieza a tirar de las reservas de grasa.
Pero no sólo se queman grasas con el ejercicio cardiovascular, sino también con el trabajo de fuerza y, sobre todo, con el conjunto del entrenamiento. A continuación tenéis un plan de entrenamiento que os ayudará en este reto.
Duración: Entre 1 hora y 1 h y 15 minutos.
Frecuencia: Como mínimo, 3 veces por semana.
Progresión: Empieza haciendo el menor número de series y repeticiones indicado y auméntalas cuando vayas ganando fuerza y resistencia.
Objetivos: Quemar grasa, endurecer y moldear las piernas, la tripa y los brazos.
Resultados: Se pueden apreciar a partir de los 20 días.
Equipo básico: Ropa cómoda, zapatillas de deporte, una colchoneta, unas pesas, una toalla, una botella de agua para beber mientras entrenas y música de fondo.
No olvidéis que existen remedios en supermercados y farmacias que os ayudarán a reducir la cantidad de masa corporal y el diámetro abdominal, aumentar la masa muscular, evitar la recuperación del peso después de una dieta, conseguir una redistribución correcta de la grasa corporal y reducir volumen por eliminación de líquidos.
¡Ánimo!


o que la nutrigenética “mejorará el rendimiento de los deportistas y cambiará su forma de competir“, ya que, “podrán prever su mejor momento de forma y recuperarse más fácilmente gracias a la alimentación”. El experto señaló que “una buena combinación de deporte y alimentación mantiene la salud, aumenta el rendimiento y acelera la recuperación”.


